España a la cola de Europa en competencias digitales

España a la cola en competencias digitales

España a la cola de Europa en competencias digitales según el Índice de Economía y Sociedad Digital 2019

España ocupa el puesto número 11 de los estados miembros de la Unión Europea (más Turquía) en el Índice de Economía y Sociedad Digital (DESI, en sus siglas en inglés) que publica la Comisión Europea desde hace cinco años. Su mejor puntuación la obtiene en el área de los servicios públicos digitales con los que cuenta, pero no alcanza la media europea en el indicador de capital humano, especialmente en competencias digitales.

Finlandia, Suecia, los Países Bajos y Dinamarca obtuvieron las calificaciones más altas en este DESI y se encuentran entre los líderes mundiales en digitalización. A estos países les siguen el Reino Unido, Luxemburgo, Irlanda, Estonia y Bélgica.

El informe resume cinco indicadores del rendimiento digital de Europa, permitiendo un seguimiento de la evolución de los estados miembros de la Unión Europea en la competitividad digital. Estos cinco indicadores son: conectividad, capital humano, uso de Internet, integración de la tecnología digital y servicios públicos digitales.

Falta de profesionales cualificados

En el ámbito del capital humano nuestro país se sitúa en el puesto 17 del ranking, al igual que los dos años precedentes. Los niveles de competencias digitales básicas siguen siendo inferiores a la media de la UE. Únicamente el 55% de las personas entre 16 y 74 años poseen capacidades digitales básicas, dos puntos por debajo de la UE en su conjunto.

El porcentaje de especialistas en TIC representa una proporción menor dentro de la población activa que la de la UE (2,9% frente a un 3,7 % en la UE). Los titulados en TIC en España representan el 3,9% del total y las mujeres especialistas en TIC únicamente alcanzan el 1% del total del empleo femenino.

La falta de regulación profesional lastra al sector

Al Colegio Profesional de Ingenieros Técnicos en Informática de Andalucía (CPITIA) no le extrañan estos indicadores. Desde hace ya más de 10 años se lucha por que se regule el ejercicio de la profesión de ingeniero técnico en informática y se equipare el reconocimiento legal de estos profesionales y su labor con respecto al resto de ingenierías existentes en España.

La falta de regulación profesional echa para atrás a muchos jóvenes a la hora de optar por cursar estudios de ingeniería informática, visto el enorme desprestigio y falta de reconocimiento que rodea la disciplina.

Ello está generando ya auténticos problemas para que muchas empresas españolas puedan fichar a personal cualificado, situación que, sin embargo, no está conllevando una subida salarial ante el aumento de la demanda y escasez de oferta como sería de preveer. Esto es así porque la mayoría de puestos se están cubriendo con personal no cualificado, con el enorme riesgo para empresas y ciudadanos que ello conlleva.

Actuaciones del CPITIA

El Colegio Profesional de Ingenieros Técnicos en Informática de Andalucía (CPITIA) remitió el pasado 1 de Abril aviso prejudicial al Gobierno, como paso previo a iniciar actuaciones judiciales ante el Tribunal Supremo, por la negativa por vía de omisión a regular la profesión de ingeniero técnico en informática de forma análoga al resto de ingenierías técnicas presentes en el sector TIC y que incluya por ley en el Consejo Asesor de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información (CATSI).

“La escasez de profesionales de informática cualificados irá en aumento, vista la negativa del Gobierno a regular nuestra profesión y el desprestigio social en el que se han empeñado en arrinconarnos. La imagen que muchos venden de “frikis” respecto a los ingenieros en informática no alienta nuevas vocaciones” – comenta Pedro De La Torre, Decano del CPITIA

“Es muy demostrativo del garrafal error político que todavía a estas alturas, después de 10 años, siga pendiente de reforma el marco regulatorio de las ingenierías en España, y que siga pendiente la regulación de la profesión de ingeniero técnico en informática. También es muy demostrativo del autismo político que tengamos que ir a los tribunales para resolver esta cuestión, visto que ni tan siquiera tienen a bien reunirse con nosotros para buscar soluciones” – indica De La Torre.

“El Gobierno nos sigue tomando a broma, porque considera que no tenemos recursos económicos para acudir ante el Tribunal Supremo. Tampoco creen que podamos tener éxito en esta vía judicial. Su sorpresa será mayúscula” – concluye De La Torre.

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